Reconocidos conferencistas analizarán la herencia profética de Mons. Leonidas Proaño

 

DSCN9245A partir de mañana y hasta el viernes 29, se llevará a cabo el Encuentro Internacional “Herencia profética de Mons. Leonidas Proaño para la Patria Grande”. El mismo se realizará en Quito, en la Universidad Andina Simón Bolívar. Quito, martes, 26 de agosto de 2008
Por la tarde habrá Simposio Público con intervenciones de los ponentes invitados: José Comblin del Brasil, Adolfo Pérez Esquivel de Argentina, Melania Mora de Ecuador, Rvdo. Raúl Suárez de Cuba y Edgard Beltrán de Colombia-USA. Los objetivos, según los organizadores, son: Actualizar en el pueblo el pensamiento de Mons. Leonidas Proaño, Símbolo Nacional del Ecuador; Rendir homenaje a su ser, al cumplirse 20 años de su pascua; Aportar con reconocidos análisis a la construcción de un pensamiento renovado en Ecuador y América Latina.
La temática incluirá: Espiritualidad de la Liberación y Opción Por los Pobres; Capitalismo – Imperialismo; Construcción de la Patria Grande Socialista. El viernes por la tarde, el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, dará una conferencia sobre los Derechos Humanos en América Latina.

La organización está a cargo de la Fundación Pueblo Indio del Ecuador, constituida por Monseñor Proaño. Esta organización realiza, según su propio detalle en la web, apoyo logístico a los Pueblos y Nacionalidades Indígenas del Ecuador y al Movimiento Indígena Nacional en sus reivindicaciones históricas y luchas. Trabajo prioritario es la promoción, defensa, divulgación, educación y garantía de los derechos como pueblos. La historia dice que Leonidas Eduardo Proaño Villalba, a los 22 años de edad, cuando vestía sotana de seminarista, intervino por primera vez en favor de unos campesinos agobiados por seculares problemas de tierras y hambre, ciñéndose estrictamente a la doctrina “Rerum Novarum” del Papa León XIII.
Ya ordenado sacerdote, emprende de inmediato en programas de trabajo, tomando acciones positivas, tales como: la fundación de la Acción Obrera Católica (A.O.C) y la Juventud Obrera Católica (JOC); luego la Sociedad y de Servicio Social y Cultural “Cardinj”, el 14 de mayo de 1944 aparece el Diario “La Verdad” de Ibarra; en otra fecha la Librería “Cardinj”; en 1962 comenzaron a funcionar las Escuelas Radiofónicas Populares de Ecuador, en la provincia del Chimborazo. De 1938 a 1944 crea y sostiene el periódico infantil “Granitos de Trigo” y los folletos “Quieres”. De su pluma brotaron estas obras interesantes: “Creo en el Hombre, y en la Comunidad”, “Acuérdate de Zarumilla”; “Concientización, Evangelización, Política”; Rupito (novela), etc. Otro campo en el que se destacó fue como Capellán del Instituto “Rosales” de los HH.CC.; erudito y maestro completo de Castellano, Literatura, Retórica, Historia Universal y Apologética en el Seminario Menor San Diego, durante 15 años.

El 26 de mayo de 1954 se consagró Obispo de la diócesis de Bolívar (provincia del Chimborazo y Bolívar), designación hecha por el Papa Pío XII, después de haber pasado siete años como canónigo de la Iglesia Catedral de Ibarra, laborando diez años en el periodismo de su provincia y realizando estudios de los problemas sociales.
Al llegar a Riobamba su sede episcopal, avizoró los graves problemas de los campesinos chimborasenses; pues, Mons. Proaño el Obispo del Indio, su hermano y amigo se entregará por entero a estudiar sus problemas y buscar soluciones adecuadas, que se publican en el periódico local “Jatari”. Y en esta diócesis trabajó incansablemente, con decisión y dinamismo, durante 31 años, separándose de la misma por límite de edad (75 años). Murió el 31 de agosto de 1989, a los 78 años en Quito.En un homenaje, Proaño puntualizó lo que era su pensamiento teológico, fe y acción: “Me han dicho que soy un Obispo “Rojo”, comunista. Yo me confieso cristiano.
Un sacerdote, un obispo que se ha esforzado por ser cristiano. Y por lo tanto, no debo tener miedo a las calumnias, las amenazas, ni la muerte. Si trabajar cristianamente por la paz, la justicia y los derechos humanos de los más pobres es ser “rojo”, ojalá que todos nos volviéramos siquiera “colorados”.